facebook logo facebook logo twitter logo twitter logo facebook logo facebook logo twitter logo twitter logo

Educación Financiera para Todos

English  |  Español

EN  |  SP

June 12, 2015

Debido a la realidad económica reciente, la convivencia multigeneracional se ha incrementado en muchas familias.

Un análisis del Pew Research Center en 2014 (http://www.pewsocialtrends.org/2014/07/17/in-post-recession-era-young-adults-drive-continuing-rise-in-multi-generational-living/) indica que un récord de 57 millones de americanos, lo que equivale a poco más del 18 por ciento de la población estadounidense, vivían en hogares multigeneracionales en 2012 – el doble de la cifra de 1980. Los principales impulsores eran adultos jóvenes de entre 25 y 34 años. De acuerdo con Pew, casi el 24 por ciento de los mileniales mayores que vivían en hogares multigeneracionales, aumentó casi 19 por ciento en 2007 y 11 por ciento en 1980.

Es posible que la tendencia de la familia "búmeran" continúe vigente por un tiempo en lo sucesivo. Para los padres propietarios de la vivienda, quienes además deben repartirse las responsabilidades de cuidar de los familiares mayores, prestar atención a los detalles financieros y conductuales de integrar a la familia es crítico. A continuación, algunas sugerencias para tener en cuenta:

Sus finanzas están primero. Llevar adelante toda la casa implica mayores servicios públicos y costos de alimentos, además de un uso y desgaste adicional de la propiedad. Además, integrar a la familia no debería hacerle perder los objetivos profesionales o de jubilación, ni desatender otras metas financieras necesarias como maximizar los ahorros o reducir las deudas. Por eso los hogares con dos padres o monoparentales deben realizar una completa evaluación financiera antes de recibir a los hijos o a los mayores nuevamente en su hogar. Valdría la pena mantener una conversación con un asesor calificado en finanzas o impuestos para determinar cuánto gasto pueden afrontar. Para las situaciones que van más allá de alojamiento gratuito o apoyo económico directo de los familiares, se deben analizar cuestiones relacionadas con las exenciones de impuestos.

Establezca un acuerdo efectivo. Un hogar implica estabilidad y, por lo tanto, algo de valor considerable. Por eso es adecuado considerar obtener una renta o solicitar servicios en especie a cambio del alojamiento y la comida. Los adultos jóvenes – particularmente aquellos que recibieron apoyo total de los padres para ir a la universidad – deben aprender esta importante lección incluso si se están mudando a su hogar para ahorrar dinero para pagar préstamos, comprar un automóvil o pagar el adelanto de una vivienda. Consulte a asesores de confianza para determinar lo más razonable en su situación. Si decide aceptar una renta, debe saber que existen posibles cuestiones fiscales (http://www.irs.gov/taxtopics/tc415.html) de acuerdo con la estructura, los tiempos y los gastos relacionados con dicho acuerdo. Puede ser necesario cierto papeleo legal, pero hay otros gastos de alquiler que puede deducir.

Establezca plazos. En el mundo real, los acuerdos financieros rara vez son abiertos. Dependiendo de la asesoría financiera, fiscal y legal que reciba como también las leyes sobre inquilinos y las preferencias personales, puede firmar un contrato de arrendamiento oficial para que su familiar permanezca allí determinada cantidad de meses o años. Cualesquiera sean los requisitos, asegúrese de establecer un plazo efectivo que determine reglas financieras y de conducta específicas.

Comience con una reunión familiar. Ante de que lleguen los camiones de la mudanza, los miembros de la familia deben reunirse para conversar sobre el inminente traslado. Para comenzar, que su hijo o familiar expliquen el motivo por el cual desea mudarse con usted, si hay objetivos financieros vinculados con la mudanza y cuánto tiempo tiene previsto permanecer allí. Deles a conocer la organización que usted tiene prevista, incluidos los detalles de pagos que tiene en mente. No importa el acuerdo al que se llegue, éste debe comenzar con la discusión detallada de las necesidades, preferencias, términos financieros y, principalmente, las formas de lograr un acuerdo exitoso y sin inconvenientes. Una vez efectuada la mudanza, se deben mantener conversaciones periódicas sobre el acuerdo de convivencia. Después de todo, las familias búmeran tienen asuntos financieros exclusivos y continuos que requerirán discusión.

Prevea realizar un seguimiento de los gastos. Una vez acordado, ajuste su presupuesto familiar para llevar un registro del aumento en alimentos, servicios y gastos relacionados para repartir los gastos y a los posibles efectos fiscales. Tener a sus seres queridos viviendo con usted habrá de tener muchas gratificaciones que van más allá del dinero, pero siempre debe saber siempre cuánto le costará este arreglo.

Para concluir: Abrir las puertas de su hogar para los familiares que regresan es un verdadero compromiso financiero. Analice todos los asuntos monetarios, fiscales y domésticos antes de decir que sí.

Compartir


Este artículo proporciona información general y no debe considerarse como asesoría salud, legal, fiscal o financiera. Lo más conveniente es consultar con un asesor fiscal o financiero para obtener información específica acerca de la manera en que las leyes tributarias aplican para usted y para su situación financiera en particular.

Compartir